
"No fui amigo del Toto, sólo lo crucé varias veces en las previas de los shows o en algún ensayo de Los Cadillacs. Siempre con su andar cansino y su pinta de bonachón, me saludaba con un respeto o timidez (o la mezcla de ambas cosas), como si el famoso hubiese sido yo. Sé que Gerardo tenía muchísimos amigos, de los verdaderos y de los que surgieron después de la noche del 29 de marzo de 2008. Sé que lo extrañan demasiado. Basta con entrar a su myspace y leer los comentarios para comenzar a emocionarse y saber un poco más de ése gran padre, amigo y músico. Se cumple un año ya de aquél domingo en que mi amigo Pablo (El Cuervo) me hizo atragantar el almuerzo, avisándome de la partida del Toto. Mi familia no terminaba de comprender mis lágrimas a punto de caer. No soy de su entorno más cercano y sin embargo, pasan los días y la amargura no tiene fin. Pasan los shows de Dancing, de Mimi, de Los Cadillacs y ése espacio vacío, me mata. Por suerte está la música, su música. Para siempre. No sé si se publicará esta nota… Confieso que a cada intento por escribir algunas líneas, se opuso la magistral canción del Sr. Flavio que me dejó sin nada para decir. El ya lo dijo todo. Lo único que se me ocurre en este momento es invitarte -a vos que extrañás al Toto- a soltar el mouse y llevar lentamente tu mano derecha hacia el pecho, apoyala allí, hacé silencio, relajate, escuchá… Mejor dicho, sentí… Es el Toto, tocando para siempre en nuestros corazones."
Sr. Chicho.
Nota publicada originalmente acá
Un abrazo!